El 19 de junio se firmó el IX Convenio Estatal del Sector del Taxi, un texto que regula de forma integral las condiciones de los trabajadores por cuenta ajena del taxi en España. La firma la rubricaron ANTAXI (como patronal firmante) y la parte sindical (CCOO y UGT). FEDETAXI no suscribió el texto porque, a nuestro juicio, incorpora elementos que sobrecargan a miles de pequeñas empresas titulares de licencia y desordenan el equilibrio operativo del servicio público del taxi. Tras su firma, el documento fue remitido a la autoridad laboral para su revisión previa a la publicación oficial.

Qué dice el convenio (y por qué nos preocupa)
Fin del pago “a porcentaje”
El convenio elimina el sistema retributivo a porcentaje y lo sustituye por una estructura salarial con salario base y complementos. En abstracto, la estabilidad retributiva es un objetivo compartido; en la práctica, uniformizar sin atender la estacionalidad y la geografía del mercado (capitales con alta demanda vs. municipios con demanda irregular) eleva el coste fijo donde la facturación es más volátil, comprometiendo empleos y cobertura horaria.
Reducción de jornada y nuevos permisos
El texto contempla reducciones de jornada anual y amplía permisos y medidas de conciliación, además de introducir garantías ante retiradas de permiso de conducir. FEDETAXI defiende los avances sociales siempre que vayan acompañados de ingeniería de turnos y planificación para no degradar tiempos de espera ni cobertura en picos (aeropuertos, estaciones, ocio nocturno, turismo).
Registro telemático de jornada (control horario)
Se incorpora un sistema de control y registro telemático. Según la información difundida, no se aplicaría a sociedades con menos de tres trabajadores ni a territorios insulares. Valoramos la trazabilidad, pero advertimos: la carga tecnológica y administrativa debe ser proporcional y subvencionable para microempresas (licenciatarios con 1–3 asalariados), y su despliegue debe armonizarse con ordenanzas locales y particularidades turísticas e insulares.
Nuevas categorías profesionales: el punto más polémico
El convenio introduce, junto a la figura del conductor, otras categorías como personal administrativo, de emisora y de talleres. Las organizaciones firmantes sostienen que el ámbito funcional del convenio limita su aplicación exclusivamente a empresas privadas titulares de licencia cuya actividad sea la prestación de servicios en taxi, por lo que emisoras, cooperativas y talleres con actividad propia quedarían fuera. Sin embargo, tanto FEDETAXI como responsables de grandes cooperativas y emisoras han expresado reservas por el riesgo de encarecimiento y por la potencial confusión interpretativa que pueda derivar en litigios y reclamaciones.
La posición de FEDETAXI: sí a la estabilidad, no a los desequilibrios
1) Estabilidad salarial con modulación territorial
Apoyamos un salario base digno y previsible. Pero pedimos que su implantación se module por territorio y estacionalidad (demanda turística, islas, zonas metropolitanas vs. localidades con picos esporádicos). Proponemos cláusulas de revisión ligadas a indicadores de demanda y tiempos de espera para evitar “efectos tijera” (coste fijo al alza con facturación variable).
2) Control horario sí, pero proporcionado y sencillo
Para licenciatarios con pocos asalariados, el fichaje digital debe ser simple, económico e interoperable con herramientas de flota/emisora. Reclamamos catálogo de apps homologadas y guías RGPD simplificadas, además de bonificaciones o deducciones que alivien el coste de implantación.
3) Categorías profesionales con anclaje competencial
Reconocer especialización tiene sentido si se vincula a competencias objetivas (formación acreditada, idiomas operativos, atención accesible/PMR, operativas aeroportuarias). De lo contrario, se encarece el modelo sin ganar valor añadido real para el usuario.
4) Alineación con el mosaico local
El taxi es un servicio público local. Cualquier convenio estatal debe coordinarse con ordenanzas municipales y marcos autonómicos: días de parada, turnos, operativas en aeropuertos/puertos, eventos, etc. Sin esa coordinación, empeorala cobertura y sube la conflictividad.
Qué defienden los firmantes (y cómo lo valoramos)
ANTAXI, CCOO y UGT sostienen que el convenio no afecta a emisoras ni cooperativas y que las nuevas categorías solo operan cuando la empresa titular de licencia tiene personal encuadrado en esas áreas. Además, destacan mejoras: subrogación, igualdad de género, incrementos salariales, pluses por encima del SMI, jubilación parcial y la petición de coeficientes reductores en la edad de jubilación. Nuestro criterio: son avances loables si, y solo si, el alcance queda nítido en la aplicación cotidiana y no provoca sobrecostes inesperados en entidades esenciales para la coordinación del servicio (emisoras, cooperativas).

Riesgos que vemos a corto y medio plazo
A) Sobre-coste y ajuste de plantilla
Sin fase transitoria suficiente, pequeñas y medianas estructuras pueden verse forzadas a reducir turnos o no cubrirfranjas de baja demanda, deteriorando el tiempo de espera del ciudadano y presionando al alza los precios a medio plazo.
B) Litigiosidad por interpretación
Si la frontera entre ámbito funcional y categorías no queda blindada en protocolos interpretativos, veremos reclamaciones y conflictos que desgastan al sector y distraen recursos de lo esencial: servir bien al usuario.
C) Desalineación con la realidad insular y turística
El régimen de exenciones (p. ej., en control horario) y la estacionalidad obligan a medidas a medida. La “talla única” suele fallar en islas y destinos turísticos donde la demanda se dispara por temporadas.
Hoja de ruta propuesta por FEDETAXI
1) Transición por fases
- Fase 1 (0–6 meses): adopción voluntaria del control horario homologado y publicación de cuadros de descanso; incentivos a quien anticipe la implantación.
- Fase 2 (6–18 meses): entrada plena con evaluación semestral por territorios (demanda, tiempos de espera, viabilidad económica).
- Fase 3 (18–24 meses): revisión técnica de artículos conflictivos a la luz de los datos.
2) Observatorio tripartito del convenio
Crear un observatorio (Administración–Sindicatos–Patronales) que publique indicadores trimestrales:
- Empleo y rotación.
- Cobertura y tiempos de espera.
- Satisfacción de usuario.
- Impacto económico por tipo de municipio.
3) Marco de capacitación y especialización
Vincular pluses y categorías a un Marco de Capacitación del Taxi:
- Atención accesible/PMR.
- Idiomas (A2/B1) para turismo.
- Seguridad y salud del conductor.
- Operativas aeroportuarias y eventos.
Así garantizamos que cada euro adicional en coste se traduzca en más calidad.
4) Digitalización asequible y segura
- Catálogo de soluciones de registro horario interoperables con emisoras.
- Techos de coste por licencia y líneas de ayuda para microempresas.
- Guías RGPD simples para evitar sanciones por errores formales.
5) Alineación local
Mesa técnica permanente para coordinar el convenio con ordenanzas y planes de movilidad municipales/autonómicos (días de parada, servicios especiales, nocturnos, etc.).
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿FEDETAXI ha firmado el convenio?
No. Hemos expresado rechazo por su impacto en microempresas, la ambigüedad de ciertas categorías y la falta de modulación territorial suficiente.
¿A quién se aplica el convenio?
Según los firmantes, solo a empresas privadas titulares de licencia cuya actividad sea prestación de servicios de taxi; no a emisoras, cooperativas o talleres con actividad propia. FEDETAXI pide protocolos que eviten interpretaciones expansivas.
¿Qué cambia para los asalariados?
Desaparece el pago a porcentaje, se introducen salario base y complementos, se reduce la jornada anual, se amplían permisos y se habilita registro horario (con excepciones por tamaño y territorio).
¿Qué propone FEDETAXI ahora?
Transición por fases, observatorio con datos trimestrales, digitalización asequible, marco de capacitación y coordinación local para proteger empleo, servicio y sostenibilidad.
Conclusión: avanzar sí, pero con cabeza
El sector del taxi necesita estabilidad, profesionalización y seguridad jurídica. También necesita viabilidad económicapara las pequeñas empresas que sostienen el servicio día tras día. Desde FEDETAXI defendemos un acuerdo equilibradoque proteja al asalariado y preserve un servicio público con cobertura suficiente, tiempos de espera razonables y tarifas transparentes.
Seguiremos tendiendo la mano para corregir lo necesario y para que cada mejora social se traduzca en mejor servicio al ciudadano, sin ahogar a quienes sostienen la estructura del taxi en cientos de municipios.



